El Barrio sin Nombre

Guardado en el cajón Parábolas y Cuentos • Fecha: 09-12-2005 01:00:24

En mi calle el mundo no habla
la gente se mira y se pasa con miedo


Silvio Rodriguez



En la parte más antigua de la ciudad, decían, se encontraba un barrio misterioso del que se susurraba con miedo. Nadie sabía muy bien donde empezaba y donde acababa. Se decía que sus calles eran estrechas y sucias, llenas de recovecos y callejones oscuros, calles sin nombre y sin letreros, calles de niebla.
La gente normal evitaba pisar aquel barrio maldito y apretaba el paso, mirando de reojo a todas partes, cuando el azar o la necesidad llevaban sus pies cerca de allí.
No era un barrio físicamente peligroso. No se sabía de robos o agresiones, nunca se habían producido allí crímenes sangrientos, tan frecuentes en otras partes de la ciudad, jamás había tenido que intervenir la policía en aquella zona. De hecho, la policía también evitaba entrar en el barrio, en parte porque no hacía falta y en parte porque, como los demás, le tenían miedo.
No era un barrio marginal, tal como lo entendemos, no había pobreza ni hambre, no había miseria ni familias rotas. Pero sobre todas las manzanas de aquel barrio sobrevolaba la sombra de una infinita tristeza. Esta tristeza, en forma de neblina espesa, se adueñaba de todas las calles y de todos los rincones, se filtraba por los resquicios de las puertas mal cerradas, y descendía a través de los tiros de las chimeneas.
En aquél barrio sólo vivía gente sin esperanza.
Desde la fundación de la ciudad, y sin que nadie sepa explicar por qué, en aquella barriada los pequeños pisos y los apartamentos, las buhardillas y los sótanos, las porterías y los áticos, se habían ido poblando de gente solitaria y triste.
Por eso, entre la gente normal, se susurraba el nombre del barrio con miedo. Era frecuente en las familias que, una mañana, sin previo aviso y sin esperarlo, alguno de sus miembros, hijo o hija, padre o madre, hiciesen las maletas metiendo en ellas lo imprescindible, saliesen a la calle sin decir nada y se dirigiesen despacio, resignados, a perderse en la neblina triste de aquel barrio de sombras.
Si esto ocurría, se les daba por perdidos para siempre, y los familiares y amigos se hacían a la idea de no volver a verles nunca más.
El barrio crecía sin parar. A un ritmo lento pero inexorable. Pronto, las autoridades, empezaron a temer que el barrio se adueñase de la ciudad. Idearon normas y edictos, hicieron campañas publicitarias, programaron en las televisiones programas cada vez más supuestamente entretenidos y estúpidos, se prohibió incluso cualquier referencia a la existencia de aquel barrio, con amenazas de multas y de cárcel.
Pero fue inútil. El barrio crecía día a día, y pronto, incluso las autoridades competentes, fueron desapareciendo en la niebla.
Nada ha servido para nada.
Ahora, mientras escribo, sé que mi casa es el último reducto de la “normalidad”. Miró por la ventana y apenas veo la calle, oculta tras la densa niebla.
Mañana haré la maleta con lo imprescindible, bajaré la escalera despacio, sin ruido, me perderé en la niebla y seré uno más deambulando, solitario y sin esperanza, por el Barrio sin nombre.

Quedaís invitados a ponerle nombre

Lo escribió Gabi
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Referencias (URL para referencias)


Me acompañaron...

  1. No vine a sugerir un nombre.
    No se que decir después de leer este texto.
    Estoy aquí con la cabeza dando vueltas.
    Estoy aquí, ves?
    Me pregunto si en ese barrio se formarán nubes negras un día, y si la lluvia disipará la niebla...
    Muchas gracias. Te felicito por tu texto.
    I.

    Insanity — 09-12-2005 03:06:49

  2. Gracias por tan bello relato, lleno de emocion y pasion...

    Me encanto este post!
    Saludos
    Karl

    karl — 09-12-2005 04:20:49

  3. Yo no quiero que te pierdas en esa niebla ni que deambules por esas calles estrechas y sucias, ese barrio es triste y tú no...Así que ve deshaciendo la maleta!

    Un abrazo.

    esencia — 09-12-2005 08:39:13

  4. Me voy antes que la niebla me atrape y me sume a los cientos de personas que viven tristes en sus calles y me convierta en una sombra más.

    El Barrio de las Sombras es un buen nombre.

    Un beso.

    Elen — 09-12-2005 09:04:37

  5. A veces lo fácil es abandonarse a la tristeza, a veces rendirse resulta menos complicado, pero hay que luchar y ver más allá de esa niebla que a veces se cuela en nuestra mente, o corazón, sin avisar...
    Si como decías tus ojos brillan ya con luz propia, serán como luces antinieblas y permitirán que atravieses el barrio, o permanezcas, y de paso tal vez ilumines algunos ojos grises...
    Yo lo llamaría Tristeza Vencible ;), o algo así...
    Besos Gabi

    seleka — 09-12-2005 09:34:39

  6. los barrios sin esperanza se extienden a ciudades sin esperanza; la gente sin ilusión crea sociedades sin ilusión; muchos seres perdidos crean, en definitiva, un mundo perdido.

    mmori — 09-12-2005 10:33:01

  7. Es un relato triste y bello a la vez. Me hace reflexionar.

    Saludos.

    reflejos — 09-12-2005 10:34:26

  8. No sé cómo se podría llamar a ese barrio. Sólo sé que después de leerte, mirar por tus cajas y cajones incluso ese que contiene telarañas, no he tocado ni una, (me gustan mucho las arañas y respeto en lo que puedo su habitat). Me apetece mucho ser una de tus compañeras de viaje en esta expedición.
    Si puede ser... si es posible.
    Me llevo tu dirección, Gabi.
    Un beso desde la ciudad bruja, Gr.

    melytta — 09-12-2005 11:46:16

  9. Quizá además de triste, ese barrio sea magnetico y atrae a la gente que no tiene sueños àra hacerlos vecinos de las tinieblas.

    Un abrazo

    Trini — 09-12-2005 13:16:39

  10. Mi habitual optimismo no me impide ver que ese barrio del que hablas existe, y no sólo que existe, sino que a veces incluso es el mío propio, en el que se levanta mi hogar, el que se cubre de esa niebla, bastante espesita la muy puñetera... Pero desdeluego pienso como seleka... si tus ojos se hicieron ya de luz propia creo que no tenemos que temer por que no sepas salir de allí, es más... de vez en cuando viene bien que gente con esa luz propia se adentre en barrios sin la misma...; cuando la niebla amenaza por aquí sería un lujazo ser salvada por una mirada así

    Rocío — 09-12-2005 16:51:33

  11. Ay, se me olvidaba... hoy me levantao poco inspirá y no sabría ponerle un nombre original pal barrio, pero seguro que tendría un matiz "gris", justo como la imagen que acompaña al texto... ;)

    Rocío — 09-12-2005 17:02:40

  12. No me gusta para nada ese barrio para vivir pero hoy me he descubierto en varios momentos preparando las maletas. Necesito de las luces antiniebla de las que habla Seleka para no perderme en ese barrio.
    Quiero dejar de ser "mediopensionista" en la C/melancolía y fijar mi residencia definitiva en el Bº de la Alegría (con permiso de Sabina)

    yo — 09-12-2005 17:17:16

  13. Precioso post gabi, gracias por regalarme tu presencia en mi espacio… Eres bienvenida =)

    Gaby — 09-12-2005 17:31:17

  14. Por cierto tu historia me dio un poco de escalofrió mañana tal vez pueda enviarte un relato que seguro te encantara =)

    Gaby — 09-12-2005 17:38:00

  15. Insanity: Muchas gracias a tí por tus palabras.
    Todas las nieblas se acaban disipando. Lo de darle vueltas a la cabeza, que yo también lo hago, es peligroso. Nos pueden confundir con la niña del exorcista. :)

    Karl: A mí me gustan mucho tus post y te visito frecuentemente, pero solo dejas comentar a los de blogger. :(

    Esencia: La maleta está ya a medio deshacer, sólo me falta sacar los calcetines y un par de cosas más y guardarla en el armario. :)

    Elen: Si, es un buen nombre.Vale que te vayas para que no te atrape la niebla pero vuelve. vale? Prometido?

    Seleka: Brillan con luz propia, pero a veces se apagan un poco. Venir por aqui, leeros, visitaros, recarga las baterias. Gracias por ello.

    Mmori: La clave está en por qué crece el barrio. Algo estamos haciendo muy mal.

    Reflejos: He puesto un enlace para llegar más rápido a tus reflejos. Espero que no te moleste :)

    Melytta: Encantado de que me acompañes y de acompañarte. Yo tambien he estado fisgando en tus cajones y he descubierto cosas muy interesantes.

    Trini: Pues algo tiene de magnético Trini. Porque realmente cada vez lo habita más gente.

    Rocio: No te imagino viviendo en ese barrio. Pero, por si acaso, si alguna vez te despiertas en él, avisa. Se hará lo posible por mandarte un camión de mudanza. :)

    Yo: Esta noche enciendo las luces :) y empezamos la mudanza. Hace?

    Gabi — 09-12-2005 17:39:57

  16. Gracias a tí Gaby(tocaya). Espero impaciente ese relato. Por cierto, tu eres bienvenida yo soy bienvenido. (que luego se me crean unos traumas de identidad sexual que no puedo con ellos) :)

    Gabi — 09-12-2005 17:46:50

  17. Me agrada que hayas puesto mi enlace.Mi casa es la tuya y la de todos que quieran acompañarme.
    Saludos.

    Reflejos — 09-12-2005 18:23:40

  18. Yo a ese barrio le llamaría "Mundo".
    El futuro no esta en escapar, sino en plantarle cara a quienes hacen de él un lugar sin esperanza.
    Me ha hecho pensar, gracias!

    Mikel — 09-12-2005 21:28:06

  19. qué hermosa fábula...y cómo tal,qué cruda,que cierta. Parece "un mundo triste" antagónico del de Huxley. Gracias por este relato
    Cómo llamar a un barrio así...?
    Puede que un simple "El Barrio de los tristes" sirviera...
    Un abrazo

    leo mares — 10-12-2005 00:21:47

  20. El nombre del barrío: "No existe", porque todo lo que engulle la tristeza deja de estar vivo. Un post lleno de belleza, toda esa inspiración que derrochas siempre me sorprende. Besos que si existen.

    Zarem — 10-12-2005 14:58:06

  21. el barrio de los melancólicos, pero no es un barrio con calles, avenidas, bulevares, travesías, plazas, paseos, pasajes y rotondas. Tan sólo es un diminuto callejón sin salida, donde a lo sumo, habrá un garito...

    buttercup — 11-12-2005 19:37:08


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